No todo lo que se hace en el parto es necesario
Por eso tienes que conocer qué está pasando en el parto, qué ocurre en tu cuerpo, saber qué hacer en cada momento, pedir información y gestionar las emociones.
Llega al parto preparada, segura y confiando en tu cuerpo
Que tu bebé esté bien
Pero para que tu bebé esté bien,
tú también tienes que estar bien
Tu cuerpo está perfectamente preparado para el parto.
Es tu mente la que tienes que convencer.
Temes el dolor del parto por lo que te han contado.
Pero nadie te ha enseñado el poder de tu mente.
Pueden clavarse una aguja sin sentirla.
Tú también puedes aprender esta técnica
en cualquier mes del embarazo.
Por eso tienes que conocer qué está pasando en el parto, qué ocurre en tu cuerpo, saber qué hacer en cada momento, pedir información y gestionar las emociones.
Por eso tienes que conocer los protocolos del hospital, las intervenciones, las causas y las consecuencias, para que puedas decir NO desde la seguridad y la confianza.
Mi historia
Aquí te presento a Cristina, mi pareja, la madre de mis hijos. La persona que me enseñó que hay una forma diferente de parir.
Cuando se quedó embarazada tuvimos esta conversación:
Ella: "Me encantan las historias que me cuentas sobre los partos, pero como a mí me duela una contracción, que te quede claro que me pongo la epidural".
Yo: "Sin problema, es tu parto, es tu cuerpo. Pero durante el embarazo vas a hacer las cosas que yo te diga".
Ella: "En el embarazo hacemos lo que tú quieras. En el parto, lo que yo diga".
En esta foto está de parto, con contracciones. En su cara veo cansancio, pero también veo felicidad, veo energía. No es la mejor foto, pero es una foto real. Capta el momento, sin postureo. En este momento está con unos 5 cm de dilatación.
A partir de aquí hay dos versiones del parto: la mía y la suya. Para mí, el parto no terminó de la mejor forma posible. Ya estábamos en el hospital cuando terminó de dilatar y estaba empujando. En ese momento el bebé entró en bradicardia.
Tuvimos que salir corriendo al quirófano. Íbamos corriendo a una cesárea de emergencia. Al final le hicieron una episiotomía, un Kristeller y el bebé nació de forma vaginal con ventosa.
Todo eso sin epidural, sin ningún tipo de calmante. Sinceramente, nunca me lo imaginé así. Por dentro estaba horrorizado, pero en ese momento era necesario. Mi hijo no estaba bien.
Su visión del parto la descubrí en la habitación de posparto, ya con el bebé encima. Bueno, el bebé está bien, que he olvidado comentarlo y a lo mejor te lo estabas preguntando. En esa pequeña habitación, donde solo cabía una cama y una silla, tuvimos esta conversación:
Yo: "Al final todo lo que hemos hecho en el embarazo no ha servido de nada, ¿no?".
Ella: "Cómo que no. Yo no he sentido nada de dolor. No puedo decir que el parto duela".
Ahí mi boca se abrió de par en par. Creo que se abrió tanto que llegó al suelo, igual que en los dibujos animados que ven ahora mis hijos.
Yo: "¿Cómo que no te ha dolido nada? Entonces, cuando te veía caminando, respirando de esa forma tan rara, resoplando, las duchas de agua caliente que te has dado… ¿Qué notabas en ese momento?".
Ella: "Pues no sé, notaba que la barriga se ponía dura y me salía respirar así y hacer esos ruidos. Sentía las contracciones, pero no era dolor lo que notaba o, por lo menos, yo no lo he identificado como dolor".
Ese fue el día que lo cambió todo. El día que Cristina me enseñó que lo que hacía funcionaba y, además, en las peores condiciones posibles.
Clase online
Una clase online tremendamente práctica por solo 9,50 €
La inversión es ridícula para lo que vas a aprender y el material que consigues.
Así te lo tomas en serio. Deberás tomar apuntes porque tendrás deberes.
Te llevas un audio de hipnoparto de regalo para que lo escuches en el embarazo y en el parto.

Aquí está mi formación y mi experiencia de más de 13 años como matrón.
A veces las mamás te regalan historias y comentarios como estos.



